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Paraná
20 noviembre, 2019
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EL ULTIMO CONGRESO ORDINARIO PROMETE ADQUIRIR TONO DISTINTO EN UNA UCR CON MAYOR PROTAGONISMO EN CAMBIEMOS

Por el resultado electoral del 27 de octubre, inesperado para muchos se viene un congreso radical con tono festivo

La reunión del máximo órgano partidario de la UCR entrerriana aún no ha sido convocada y tiene como fecha tentativa el sábado 16 de noviembre.

La asamblea que reúne a congresales de toda la provincia y que el radicalismo se empeña en sostener como un ámbito de debate partidario, cobrará un especial tono de celebración, debido a los resultados de las elecciones presidenciales en la provincia.

Algunos dirigentes y militantes lo plantean como una posibilidad de “festejo”, en un año que ha sido duro para el partido y que termina bien por haber revertido el resultado de las primarias en la provincia y con ello, recuperado para el partido el histórico espacio que ocupó en el Senado de la Nación. Por haber, en suma, hecho realidad lo que para muchos no era más que un discurso motivador para la militancia.

La recuperación de la banca en el Senado es importante para la UCR, no sólo de Entre Ríos, sino del país. Pero en el caso de la provincia tiene además un sentido particular, si se toma en cuenta que ese espacio del Congreso de la Nación fue perdido en las elecciones de 2013, por Alfredo de Angeli, que entonces hacía su debut en política impulsado por Rogelio Frigerio, el padre del peronismo contemporáneo de Entre Ríos.

De Angeli, como figura emergente de aquella elección, había desplazado a la UCR, que llevaba como candidato a Atilio Benedetti. Hoy le toca sanar esa herida a Stella Olalla, que pertenece a la corriente interna que lidera Benedetti y que fue a estas elecciones secundando en la boleta a De Angeli.

Una nueva etapa

La notable remontada electoral de Cambiemos en Entre Ríos –inesperada para muchos- fortalece a la coalición, que desde diciembre, con el PRO fuera del poder, iniciará una etapa de mayor horizontalidad en las relaciones entre sus socios.

Los radicales vienen de cuatro años de una convivencia con el PRO que les deparó los beneficios lógicos de la cercanía con el poder, junto con una serie –para muchos desproporcionada- de amargos sapos que tuvieron que tragar para mantener la sociedad que les devolvió presencia en municipios y espacios legislativos.

El dominio del PRO, a través de Rogelio Frigerio, sobre la UCR entrerriana no se explica sólo en los frondosos recursos de los que dispuso el ministro del Interior en estos cuatro años. También en la docilidad que presentó un radicalismo atomizado, carente de liderazgos fuertes que lo cohesionen internamente.

La siempre viva interna radical facilitó el trabajo a Frigerio. Pero ahora los radicales sienten que viene un tiempo nuevo, de mayor equilibrio. Aunque las peleas internas nunca se apaguen: ya hay quienes se quejan porque muchos que “apostaron a no hacer campaña” se han subido presurosos al triunfo y seguramente pronunciarán encendidos discursos en el congreso.

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